La Gran Invocación: La Oración Completa que Conecta con lo Divino

La Gran Invocación es una poderosa oración que busca unir a la humanidad en un propósito común: elevar la conciencia y trabajar por el bienestar de todos. En esta entrada, te presentaremos la oración completa y su significado. ¡Descubre la fuerza transformadora de esta invocación!

La Gran Invocación: Oración Completa para Conectar con lo Divino

La Gran Invocación es una poderosa oración que busca conectar con lo divino y manifestar el propósito espiritual en la Tierra. Aquí está la oración completa:

Desde el punto de Luz en la Mente de Dios,
que afluya luz a las mentes de los hombres;
que la Luz descienda a la Tierra.

Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
que afluya amor a los corazones de los hombres;
que Cristo retorne a la Tierra.

Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres;
el propósito que los Maestros conocen y sirven.

Desde el centro que llamamos la raza de los hombres,
que se lleve a cabo el Plan de Amor y de Luz
y selle la puerta donde se halla el mal.

Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.

Que así sea.

Esta invocación representa una llamada a la divinidad para que su luz y amor brille a través de los seres humanos y transforme el mundo en uno de armonía y paz. Es un llamado a la colaboración con los Maestros Espirituales para cumplir con el plan divino en la Tierra.

La Gran Invocación es una herramienta poderosa que puede ser utilizada por personas de cualquier religión o creencia espiritual. Al recitarla con sinceridad y fe, nos conectamos con lo sagrado y nos convertimos en canales de luz y amor para el beneficio de toda la humanidad.

Es importante recordar que esta oración no solo debe ser recitada, sino también vivida en nuestras acciones diarias. La transformación de la humanidad comienza en el corazón de cada individuo y se expande hacia el mundo.

La Gran Invocación es una guía para despertar la conciencia espiritual y recordarnos nuestro papel como co-creadores en el plan divino. Al conectar con lo divino, nos alineamos con nuestra verdadera esencia y podemos contribuir a la manifestación de un mundo mejor.

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¿Quién es el autor de la Gran Invocación?

El autor de la Gran Invocación es Alice Bailey, una escritora y teóloga británica que fue una de las principales exponentes del movimiento conocido como el «Nuevo Pensamiento». Esta invocación fue canalizada por Bailey en la década de 1930 y es considerada una poderosa oración universal que busca promover la paz, la unión y el despertar espiritual de la humanidad.

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Alice Bailey es conocida por su trabajo en la difusión de enseñanzas esotéricas y espirituales a través de sus libros, los cuales continúan siendo estudiados y seguidos por personas interesadas en el crecimiento personal y la transformación espiritual. Su legado ha dejado una gran influencia en el ámbito de la metafísica y la espiritualidad contemporánea.

La Gran Invocación, considerada uno de los textos espirituales más importantes del siglo XX, ha sido traducida a numerosos idiomas y es utilizada por personas de diferentes tradiciones religiosas y espirituales como una herramienta para invocar la paz y la divinidad en la Tierra.

La Gran Invocación se puede recitar o meditar sobre ella, y busca traer luz, amor y poder divino a la humanidad para impulsar un cambio positivo en el mundo. Se enfoca en el reconocimiento de la unidad de toda la humanidad y en la manifestación de la voluntad divina en la Tierra.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es el significado y propósito de la Gran Invocación en la práctica religiosa?

La Gran Invocación es una poderosa oración espiritual que se utiliza en varias tradiciones religiosas y espirituales. Su propósito principal es invocar la Luz Divina y promover la unidad y la paz en el mundo.

Esta invocación tiene un profundo significado, ya que busca establecer un vínculo entre la humanidad y lo sagrado. A través de ella, se busca despertar la conciencia de las personas y recordarles su capacidad para conectarse con lo divino.

La Gran Invocación consta de tres partes principales:

1) La invocación a la Luz: «Desde el punto de Luz en la Mente de Dios, que afluya luz a las mentes de los hombres; que la Luz descienda a la Tierra.»

Esta parte de la invocación está dirigida a la fuente divina de luz y sabiduría. Se busca solicitar la inspiración y la guía divina para que ilumine las mentes de todas las personas, ayudándolas a comprender y resolver los desafíos de la vida.

2) La invocación al Amor: «Que afluya amor a los corazones de los hombres; que Cristo retorne a la Tierra.»

En esta parte se busca invocar el amor divino para que impregne los corazones de todos los seres humanos. Se hace referencia a Cristo porque representa el amor incondicional y la compasión. Se busca que este amor pueda manifestarse en las relaciones humanas y en la curación de las heridas emocionales y espirituales.

3) La invocación a la Voluntad: «Que se selle la puerta donde se halla el mal; que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.»

Esta última parte busca invocar la voluntad divina para que se manifieste en la Tierra y restaure el plan divino de paz, unidad y armonía. Se pide que la energía del mal sea sellada y que las fuerzas de luz, amor y poder trabajen juntas para crear un mundo mejor.

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La práctica de la Gran Invocación implica repetirla con sinceridad y concentración, ya sea individualmente o en grupo. Se considera una poderosa herramienta espiritual para elevar la vibración de la humanidad y colaborar en la construcción de un mundo más justo y pacífico.

Es importante tener en cuenta que esta invocación trasciende las fronteras religiosas y puede ser utilizada por personas de diferentes creencias, ya que su objetivo principal es unir a la humanidad en un propósito común: trabajar juntos por el bienestar de todos.

En resumen, la Gran Invocación es una oración que busca establecer un vínculo sagrado entre la humanidad y lo divino, invocando la luz, el amor y la voluntad divina para promover la paz y la unidad en el mundo. Es una práctica espiritual que trasciende las diferencias religiosas y puede ser utilizada por cualquier persona que desee trabajar por el bienestar de todos.

¿Cuáles son los principios y valores fundamentales que se reflejan en la Gran Invocación?

La Gran Invocación es una oración universal que refleja diversos principios y valores fundamentales de diferentes tradiciones religiosas y espirituales. Estos principios y valores se pueden destacar en las siguientes partes de la oración:

1. Reconocimiento de una fuerza superior: La Gran Invocación comienza con el verso «Desde el punto de Luz en la Mente de Dios, que afluya luz a las mentes de los hombres». En esta frase, se reconoce la existencia de una fuente divina de luz y sabiduría.

2. Unidad y fraternidad: La oración continúa diciendo «que la Luz descienda a la Tierra». Esto implica un deseo de que la luz divina se manifieste en el mundo y que todas las personas se unan en armonía y fraternidad.

3. Sabiduría y amor: Más adelante, se menciona «que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres». Aquí se muestra la importancia de seguir un propósito mayor, guiados por la sabiduría y el amor divinos.

4. Transformación interior: La Gran Invocación expresa también el deseo de que «la Luz vuelva nuevamente a la Mente de Dios». Esto implica una aspiración de elevar la conciencia individual y colectiva, para que sea más alineada con la divinidad.

5. Paz, justicia y libertad: La oración finaliza con la frase «Que la Belleza y el Amor del Propósito divino se restablezcan en la Tierra». Aquí se resalta el anhelo de que la paz, la justicia y la libertad sean restauradas en el mundo, como expresiones de la belleza y el amor divinos.

La Gran Invocación es una herramienta utilizada por muchas personas como una forma de conexión espiritual y de enfoque para enviar luz y energía positiva al mundo.

¿Cómo podemos incorporar la Gran Invocación en nuestra vida diaria para fortalecer nuestra conexión espiritual?

La Gran Invocación es una poderosa oración que nos permite fortalecer nuestra conexión espiritual y contribuir al bienestar del mundo. Para incorporarla en nuestra vida diaria, podemos seguir los siguientes pasos:

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1. Conócela: Familiarízate con el contenido y el significado de la Gran Invocación. Es una oración universal que invoca la luz, el amor y el poder divino para traer armonía y paz a la humanidad.

2. Establece un momento: Elige un momento del día en el que puedas dedicar unos minutos a la práctica de la invocación. Puede ser al despertar, antes de dormir o durante un momento de tranquilidad en tu rutina.

3. Crea un espacio sagrado: Busca un lugar tranquilo y libre de distracciones donde te sientas cómodo y puedas concentrarte en la oración. Puedes decorarlo con elementos que te inspiren espiritualmente, como velas, inciensos o imágenes simbólicas.

4. Respira conscientemente: Antes de comenzar la invocación, toma unos momentos para enfocarte en tu respiración. Inhala profundamente, llenando tus pulmones de aire fresco, y exhala lentamente, liberando cualquier tensión o preocupación.

5. Recita la Gran Invocación: Con calma y atención, recita la Gran Invocación en voz alta o en silencio. Siéntete conectado con su significado y deja que las palabras fluyan desde lo más profundo de tu corazón.

6. Reflexiona y medita: Después de recitar la invocación, tómate unos momentos para reflexionar sobre su mensaje y permitir que sus palabras resuenen en tu ser. Puedes cerrar los ojos y meditar en silencio, sintiendo la energía y la presencia divina en tu interior.

7. Integra la invocación en tu vida: A lo largo del día, puedes recordar y repetir mentalmente fragmentos de la Gran Invocación, especialmente en momentos de desafío o necesidad. Esto te ayudará a mantener una actitud de amor y compasión hacia ti mismo y hacia los demás.

Recuerda que la práctica regular de la Gran Invocación requiere compromiso y dedicación. Cuanto más la incorpores en tu vida diaria, más fortalecerás tu conexión espiritual y contribuirás a la elevación de la conciencia global. ¡Que la luz, el amor y el poder divino guíen cada uno de tus pasos!

«La Gran Invocación» es una oración poderosa que trasciende las fronteras religiosas y se convierte en un llamado universal para la colaboración, la iluminación y el amor. A través de su profundo significado y su mensaje de unidad, esta invocación nos insta a elevar nuestra conciencia y a trabajar juntos para construir un mundo mejor.

La Gran Invocación nos recuerda que somos todos parte de un todo interconectado, y que nuestras acciones individuales tienen un impacto colectivo en la humanidad y en el planeta. Al repetir esta oración con sinceridad y devoción, podemos canalizar energías poderosas que nos ayudarán a superar los desafíos y a encontrar soluciones pacíficas a los problemas que enfrentamos.

Además, esta oración nos invita a reconocer la presencia divina dentro de nosotros mismos y en aquellos que nos rodean. Nos anima a ser conscientes de nuestro potencial como seres divinos y a utilizar nuestras habilidades y dones para el bienestar de todos.

«La Gran Invocación» es mucho más que una simple oración; es un recordatorio constante de que todos somos uno y que juntos podemos marcar la diferencia. A medida que la recitamos y meditamos sobre su significado, nos abrimos a la posibilidad de transformación personal y colectiva, creando un mundo lleno de amor, compasión y armonía.

¡Que La Gran Invocación sea siempre una guía en nuestro camino espiritual, fortaleciendo nuestra conexión con lo divino y nuestra responsabilidad para con el mundo!

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